CERVANTES



Su gran obra "El Quijote de la Mancha" muestra un personaje que a mi me gusta mucho. El quijote, el viejo loco que pierde la consciencia un día y sale a la vida junto a un fiel compañero, solos contra el mundo, aunque en todas las batallas sale derrotado nunca perdía el impulso por lograr sus sueños, una y otra vez aunque para los demás no fuera razonable, siempre peleando con las cosas muertas e imponiendo su honor de su linaje como hombre libre frente a todos los que lo cuestionaran.

Unas de las frases del quijote

"Qué es para un hombre enfermo, siempre que caiga deberé levantarme de nuevo, para desgracia de mi enemigos, me llama el destino a luchas por un ensueño lograr"

"Temerle dios por que en el temerle esta la sabiduría y siendo sabios no podrás errar en nada...


El quijote y el idealismo
Texto Anónimo

“Se que pocas personas tiene en sus mentes el sentidos de seguir los ideales durante sus vidas aunque sean los mas sencillos o los mas complejos, pero a diferencia de los demás, no pierden el tiempo y le dan un sentido a su quehacer en sus vidas”.

La magnanimidad de hombre

La Magnanimidad del hombre descansa entre la pequeñez del alma y la maldita vanidad que descascara el sentido de hacer las cosas como corresponde y evitar las mayores penas y desilusiones en la vida, es claro que la virtud esta por delante de nosotros para que las cosas que buscamos sea siempre un bien y no buscar una estrella en un cielo aplanado…

Los ideales

Los ideales no pueden ser solo un sueño o una fantasía, debemos hacer lo posible para cumplirlos, por que si queremos que el mundo sea cada vez mejor, no podemos limitarnos a lamentar como es en la actualidad debemos actuar y convertirnos en protagonistas del cambio que tanto anhelamos

Si tal vez cambiamos la pregunta ¿Quizás resulte? Por ¿Haré todo lo que este a mi alcance para que resulta? es mejor la segunda respuesta, tiene mayor sentido.


Entre el quijote y sancho panza.

Don quijote de la mancha pensó en una dama a quien dedicarle los triunfos que anhelaba obtener, salio en busca de aventuras y pese a que encontró solo derrotas, jamás perdió el impulso y sus ganas de luchar por los sueños que albergaba en su interior.

Es así como muchos idealistas igual al quijote que imaginan imposibles y guardan la esperanza de ver realizado sus deseos algún día “se puede decir que son diferentes al resto; mas carismáticos, movilizan energías, pensamientos e ideas, son creadores, capaces de levantar utopías y por lo tanto, de trascender y mirar mas allá de lo que se le presenta a simple vista, van un poco en contra de lo establecido lo que no significa que sean rebeldes, muchos de ellos han sido juzgados en forma negativa por defender algo no reconocido por la gran mayoría, Pero cada uno tiene su propio sueño y no dejamos de pensar en que un día cualquiera se realizara, inventando en nuestra mente las mas increíbles películas y escenas en diferentes circunstancias.

“Soñar no cuesta nada”

Quien eleve demasiado su pensamiento y permanentemente construye caminos en el aire corre el peligro de sufrir grandes desilusiones. Cuantas veces hemos esperado algún momento en que algún sueños se nos este a punto de cumplir y que gracias a algún acontecimiento de sorpresa quedamos con las ganas de poder vivirlo, las decepciones hacen que la persona se detenga y le cueste mucho seguir avanzando por temor a desilusionarse de nuevo.

Y que sucede con la persona que no se da el espacio para soñar, tampoco á desarrollándose por completo, se convertirá en un ser apático, inmovilizado, rutinario y con facilidad podría ser manipulado por otros.

Como encontrar el equilibrio

Es fundamental tener claro que resulta muy positivo y enriquecedor contar con ideales ya que nos impulsa a hacer cosas; a investigar, a inventar, a ampliar las perspectivas de nuestro mundo interior imaginativo artístico y emocional y no postergar los estudios y el aprendizaje de nuevos conocimientos aun a pesar de querer soñar en lo que quisiéramos que pasara mañana.

Otro punto que no se debe olvidar es que siempre hay que luchar por lo que se anhela, no se saca nada con desear algo sino se pelea por conseguirlo, lo importante es no detenerse ni dejarse vencer en caso de sufrir un tropiezo.

Por que tal como dijo quijote cuando se encontraba mal ya en sus horas finales “Que es estar enfermo para un caballero andante, cada vez que caiga deberá levantarse de nuevo, para desesperación de los malvados… ME LLAMA EL DESTINO A LUCHAR Y YO IRE POR EL MUNDO EN POS DE UN ENSUEÑO DONDE ME QUIERA LLEVAR ¡HASTA LA GLORIA ALCANZAR!

No hay nada mas sano para el ser humano que imaginar por que como dice la frase” si realmente abrieras nuestra percepción, veríamos la realidad tal como es “infinita”
La canción del quijote…





Textos unidos
Anónimos

Marco Briceño

Desdeñoso a su destino



Ayer me tope con un hombre deteriorado por el tiempo, sucio y quemado por el sol, su olor era inaguantable, pero no era importante en ese momento, me puse a pensar y en realidad la vida del vagabundo es misteriosa, una vida sencilla pero en ocasiones dominada por el alcohol, para poder adormecer al corazón y hacer mas vivibles el desamparo y la ausencia de los demás.

El día lo comienza en una hospedería o en un rincón de la calle, (si es que no quiere dejar a sus fieles amigos perrunos), dependiendo de la época puede que reciba el día con frío y lluvia o con el maravilloso día de verano. Claro que para él su mayor preocupación es poder alimentarse, poder comer un pan y un tè para engañar las tripas, después al comenzar el día puede que salga a caminar por la calle junto a los autos, y quien comprenda que estar al sol o al frió todo el día podrá entregarle una moneda, el luego podrá almorzar o irse a beber como es de costumbre.

“Pensando sentí que el hombre de la calle, es un sujeto mas en el mundo, que no puede encontrar en su mente, una forma de ser que no sea vivir en desgracia, quien deberá comer todos los días, quien tendrá que hacer sus necesidades en algún lugar, sin privacidad ni recato, que debe tratar de no enfermarse, ya que nadie le tendrá en cama con sus medicinas y cuidados.”

Con el día tan largo a de encontrarse con algún amigo, el señor del quiosco, el barrendero, la dueña de casa, que lo conocen muy bien y que saben donde se encuentra durante el día, lo cuidan, le da su monedita. Su comidita a veces. El muy tranquilo, ve la vida como pasa, su mirada pasiva, su barba blanca y larga, sus manos porosas llenas de pasado, sus canas llenas de sabiduría y vestidura despojada de la moda son su naturaleza.

Claro que su coquetería esta viva, no falta el dialogo cordial con la señora barriendo la calle, cuidando el jardín o llevando y trayendo a los niños de la escuela, eso no posterga en el día, cuando ya baja el sol se va a la cantina del barrio a ver un poco de tele, Hay se toma su cañita, trata de arreglar el mundo, critica a la juventud y recuerda los años mozos, sus otros compañeros hacen lo mismo, mientras hacen la hora para poder entrar a la hospedería, darse un baño, encontrar una prenda nueva para lucir al día siguiente, conversar con alguna persona de buen corazón que fue a verlos y les hace compañía en la cena.

A media noche se prepara para dormir, como ya es de años, elige la cama baja del camarote, se acuesta, mira el techo, le cuesta dormir, le cuesta imaginar, de pensar, de coordinar sus acciones, se pone melancólico, sabe que se acerca la navidad y el año nuevo, hay otros sujetos a su lado, jóvenes de calle, otros son hombres de trabajo que salieron de su tierra para encontrar un futuro mejor, hablan con el, de cariño le dicen “el tatita”, entre ellos se colocan a conversar, se cuentan las anécdotas, se cuentan datos para ir al otro día, algunos sacan las fotos de sus familias, recuerdan a los niños que dejaron y que esperan en casa que vuelva algún día, algunos son amigos y se ayudan entre ellos, si falta uno el otro siente la ausencia y bueno, no falta la mujer de calle, ya que no es tema solo de hombres, la desgracia llega por igual a todo, ella por su naturaleza femenina perdida por el vicio o la locura, deja una vida y se vuelca junto a todos los demás, a caer en una sociedad olvidada.

Narración: Marco Briceño