La niña de 15 años


Era la niña mujer del lugar, una niña que apenas sobrepasaba los 15, le contaron historias de niñas de 18 años, niñas bonitas al igual que ella, que Vivía gracias a su cuerpo, un día supo de una niña que había elegido ese camino no por necesidad, sino por que vio un camino mas fácil y rápido de conseguir dinero, pero muy joven murió a causa de un infame cliente.

-Ella dijo- yo lo hare por necesidad, necesito el dinero,-

Después de unos meses como prostituta, su opinión fue cambiando, ya era tarde, había caído en lo profundo de la indignidad humana, no solo por la falta de higiene y repugnancia que conlleva, sino por que para ella entender este tipo de relaciones donde no existe el amor y la frialdad de las relaciones la anulo como mujer, ella se imagino que habría ocurrido con todas esas niña que llegan y que quizás algún día ya no tengan su belleza de juventud y ya no sean deseada por ningún hombre, cuando ya no tenga el derecho al amor y no pueda encontrar el camino para ser mujeres amada y respetada por un solo hombre.

Para ella el mundo se ha trasformado en algo surrealista que le hará cambiar la vida, mezclándose con aquellos hombres que buscan en esos contactos el jugar y mantener una doble cara y mantener ese instinto sexual presente apagado, el entrar en este mundo, cuando es necesario no tener buen gusto y no sentir repugnancia al volver una y otra vez al mismo lugar, donde el desenfreno de una noche, en que las mujeres preparan sus cuerpos para recibir aquellos jóvenes sin experiencia, hombre solitarios y uno que otro vividor, todos danzan buscando placer, riendo y bebiendo el licor amargo que los embriaga, dando la espalda a los problemas con la música alegre, las luces de Nerón y las suaves palabras al oído...

Narración: Marco Briceño