Helena

Woody Allen: En primer lugar, pensé en Helena, interpretada por Gemma Jones, una mujer que ya no confía en su Iglesia ni en el psicoanálisis y que se mantiene viva gracias a una vidente charlatana. Su hija consiente y es feliz porque este hecho la consuela. Pero aunque es un personaje que se engaña con ilusiones, y vive en un mundo irreal y fantástico, es la más feliz de todos. Creo que para conocer la felicidad, en gran medida hay que estar ciego. Los personajes que no se engañan a sí mismos son desgraciados. A menudo es algo que se constata en las personas muy religiosas: piensan que hay un ser superior que les cuida, que existe una vida después de la muerte y que podrán ir al paraíso, que su alma será inmortal. Todo esto es absurdo y ridículo, pero son más felices que aquellos que tienen una visión de la vida más realista.

Te pienso...


La radio



No sé qué ocurre en este tiempo, estamos comenzando agosto y todo el mundo se siente deprimida, con pensamientos destructibles y dudas existenciales y vocacionales, bueno yo igual estuve igual, pero no quise decir nada y publicar nada en Facebook, deje que se me pasara solo, bueno, hace mucho tiempo que no escribía y ahora por este mismo tema de las dudas existenciales y los cambios emocionales se me ocurrió escribir algo para publicarlo en mi blog, en mi trabajo siempre escucho la radio, sintonizo alguna emisora y escucho lo que hablan, es mejor que escuchar a los compañeros de trabajo y es muy buena compañera para pasar rápido el día, siempre escucho la radio y a veces me animo y llamo para concursar, el otro día llame y me gane un premio, así que para entretenerme llamo y participo, el otro día llame y el locutor me dijo que yo era muy serio, yo le dije que sí, y me respondió por qué? Ni yo me había hecho esa pregunta, le respondí que la vida me había hecho así, y el locutor me respondió, la vida lo ha tratado mal?...y yo para cortar el asunto le dije que no tanto...y bueno es una pregunta que nadie me la había hecho, tengo muy poco dialogo con la gente, es algo que lo he asumido, me cuesta confiar en la gente, me cuesta esperar algo de los demás que no sea prejuicios y críticas, yo solo camino por la calle, con la mirada baja siendo indiferente a todo y a todos.(bien emo)

La radio siempre ha servido para este propósito, para que desconocidos expresen sus emociones a otra persona y ser entendida y comprendida, yo siempre oigo muchos casos, de personas solas, de personas desamparadas, apesadumbradas, dolidas, enfermas y un montón sin fin de situaciones que viven, son personas que no tiene los típicos problemas que uno está acostumbrado a escuchas, sobre infidelidades, bajos sueldos, realitis show, deudas, y otros, el pasado siempre fue mejor o no. (la angustia es más grande cuando vemos llegar la noche)

Uno solo espera el momento en que también vivirá esas situaciones, como una ruleta rusa que no espera saltar esas etapas, es donde dios aparece para nosotros, cuando en tiempos estables solo estuvimos atentos a nuestras necesidades y ego de grandeza y autodeterminación. Hay que vivir conscientes de los sufrimientos de los demás y del turno del sufrimiento que nos tocara en algún momento, ese sufrimiento que no te deja dormir a la amanecer.

Marco briceño

Barthes sobre la Fotografia...


RESEÑA:
Barthes define Fotografía como una nueva forma de alucinación, falsa a nivel de la percepción, pero verdadera a nivel del tiempo. Y en cuanto a la imagen fotográfica, considera que la fotografía sólo adquiere su valor pleno con la desaparición irreversible del referente, con la muerte del sujeto fotografiado, con el paso del tiempo… También dice que la mirada fotográfica es paradójica: (…) Tenía la certeza de que me miraba, sin que estuviese seguro de que me viese: distorsión inconcebible: ¿cómo mirar sin ver? La fotografía separa la atención de la percepción, sólo muestra la primera, aunque es imposible sin la segunda. (…) Él no mira nada: retiene hacia adentro su amor y su miedo: la Mirada es esto, es un efecto de verdad y de locura.

Este libro no es un tratado sobre la fotografía como arte, ni mucho menos una historia sobre el tema. Como en muchos de sus trabajos, Barthes rehuye los senderos más trillados y se lanza a una especie de desciframiento del signo expresivo, del objeto artístico, de la “obra” entendida como mecanismo productor del sentido. En este caso toma como punto de partida unas cuantas fotografías, con el fin de descubrir “una ciencia nueva para cada objeto” y, a partir de ahí, deducir “el universal sin el cual no existiría la fotografía”, esa “alucinación” que provoca falsedad en el nivel de la percepción y verdad en el nivel del tiempo. El final de esta excursión al otro lado del espejo no sólo proporciona un conocimiento más profundo (e inesperado) del objeto estudiado, sino que también desvela los mecanismos de la escritura ensayística enfrentada a otra escritura, la de la imagen fija.

Este es el último libro que publica en vida, justamente calificado como “una novela sobre la imagen tan amada de la madre”, es La cámara lúcida (1980)

El día de la marmota


El día de la marmota es mi vida, ayer como hoy y como mañana se repite lo que hago, es ridícula la vida, como ayer, como hoy y como mañana sé lo que paso, lo que está pasando y lo que pasara mañana, todos los días están sincronizados para saber que pasara mañana teniendo los recuerdos de hoy y de ayer, y de anteayer y así por los siglos de los siglos amen.

Marco Briceño