Intrucciones de vida


1. Da un firme apretón de manos.
2. Mira a las personas a los ojos.
3. Aprópiate de un buen equipo de música.
4. Si estás en una pelea, golpea primero y golpea fuerte.
5. Guarda los secretos.
6. Nunca te rindas ante nadie. Los milagros suceden todos los días.
7. Acepta siempre una mano extendida.
8. Se valiente. Incluso si no lo sientes, pretende serlo. Nadie puede decir la diferencia.
9. Silba.
10. Evita los comentarios sarcásticos.
11. Elige a tu compañero de vida cuidadosamente. De esta decisión dependerá el 90% del total de tu felicidad o miseria.
12. Convierte en hábito hacer cosas buenas para personas que nunca lo sabrán.
13. Presta solo aquellos libros que no te preocupa volver a ver.
14. Nunca prives a alguien de la esperanza, ya que podría ser todo lo que tiene.
15. Cuando juegues con los niños, déjalos ganar.
16. Dale a la gente una segunda oportunidad, pero no una tercera.
17. Sé romántico.
18. Conviértete en una persona más positiva y entusiasta
19. Relájate, salvo raros casos mortales de la vida, nada es tan importante como parece.
20. No permitas que el teléfono arruine los momentos importantes, está ahí para nuestra conveniencia, no para el que llama.
21. Sé un buen perdedor.
22. Sé un buen ganador.
23. Piensa dos veces antes de cubrir a un amigo con un secreto.
24. Cuando alguien te abrace, deja que esa persona sea la primera que te suelte.
25. Sé modesto. Se han hecho muchas cosas antes de que tú nacieras.
26. Haz las cosas simples.
27. Cuidado con las personas que no tienen nada que perder.
28. No quemes los puentes. Te sorprenderás de las veces que hay que cruzar los mismos ríos.
29. Vive tu vida para que en tu epitafio se pueda leer: Sin arrepentimiento.
30. Sé atrevido y valiente. Cuando una mira hacia atrás en la vida, te arrepientes de las cosas que no hiciste más de las que hiciste.
31. Nunca pierdas la oportunidad de decirle a alguien que lo amas.
32. Recuerda que nadie hace las cosas solo. Ten un corazón agradecido y sé rápido para reconocer a los que te ayudaron.
33. Encárgate de tu actitud. No dejes que nadie más la elija por ti.
34. Visita a amigos y familiares cuando estén en el hospital. Solo necesitas de unos pocos minutos.
35. Comienza cada día con un poco de música favorita.
36. De vez en cuando, toma una ruta diferente.
37. Envía un montón de tarjetas de San Valentín. Escribe en ellas “alguien cree que eres genial”.
38. Contesta el teléfono con entusiasmo y energía en la voz.
39. Mantén una libreta de notas y un lápiz en la mesita de noche. Millones de dólares en ideas a veces llegan a las 3:00 a.m.
40. Muestra respeto por todos los que trabajan para ganarse la vida, sin importar lo trivial que sea su trabajo.
41. Envía flores a tus seres queridos. Piensa o inventa una razón más tarde.
42. Conviértete en el héroe de alguien.
43. Cásate solo por amor.
44. Cuenta tus bendiciones.
45. Felicita por la comida cuando estás de invitado en la casa de alguien.
46. Saluda a los niños en un autobús escolar.
47. Recuerda que el 80 por ciento del éxito en un trabajo se basa en la capacidad de tratar con la gente.
48. No esperes que la vida sea justa.

Sobre las cosas modernas


Leyendo encontré este extracto de un buen libro, enseña a los jóvenes del año 1900 a evitar la dependencia que tenían sobre las cosas modernas de su época, cosas que recién estaban apareciendo producto de las revoluciones industriales y de las culturas desarrolladas y que menoscababan la personalidad y la sana relación en la sociedad.

Sobre las cosas modernas…
Han venido a desplomarse junto a la senda como si hubieran pasado la noche en una desenfrenada orgia. Muchas veces, al llevar sus labios la copa de la antigua cultura, sintieron su amargo sabor, pero no han hallado o no han querido otro medio para luchar contra la embriaguez que aquella misma copa que aniquilo sus fuerzas y les sumió en el letargo: sin energía para sentir una repugnancia salvadora, han llegado a perder la voluntad. Y sin ella, quieren lo que quiere la masa. Ahora, hundidos en los pestilentes pantanos de los convencionalismos, perecen entre angustias. ! Muerte y corrupción!, otros se han escapado al vaho ponzoñoso de la civilización del placer. La caída, arrastrados por la tempestad, ha sido dolorosa, pero no mas embriaguez, no mas debilidades, no más concesiones vergonzosas a los principios deletéreos de una civilización que se deshace! “velas, crecer, vivir nuestra vida, dominar con mano dura nuestro propio ser, esto es lo que queremos nosotros los jóvenes, no queremos que las cosas muertas nos dominen, no queremos ser los esclavos de la maquina, no queremos que nos aten las áureas cadenas de la riqueza, sino que nosotros dominaremos a todos estos enemigos, ellos serán nuestros servidores, porque valernos demasiado para perder nuestra personalidad en inútil y vergonzoso sacrificio.
Libro “nosotros los jóvenes” Año 1906