Me olvidaba ese sentimiento de ver al cielo, no importaba si estaba nublado igual veía el color de cielo, a veces rojos, a veces azul, a veces nubes que pasaban rápidas solo iluminadas por el brillo de la luna, miraba los hermosos círculos en la luna que dejaban hablando a las supersticiosas, “circulo en la luna novedad ninguna”... me gustan los cielos despejados, ver las estrellas, hasta donde llega mi mirada cuando las veo?, debo ver muy lejos!! no he sacado la cuenta de la distancia de mi estrella favorita, es pequeña así que debe estar aún más lejana que las que brillan más, no falta las estrellas que se caen y mueren, qué pena por ellas, pero hay que pedir un deseo dicen, cualquier cosa, un deseo del alma que se le da a esa estrella caída…


Por Marco Briceño