La inseguridad

¿Seré capas? ¿Qué pensaran de mi? estas y muchas interrogantes continúan desestabilizando a las personas inseguras y aunque todos podemos pasar por momentos de flaqueza, es en la adolescencia cuando se hacen mas agudos los continuos cambios físicos y psicológicos, nos impactan sobremanera, sin embargo ,reforzando la autoestima y confiando mas en nuestras capacidades podemos traspasar esa red de dudas saliendo fortalecidos.


Una extraña fuerza que bulle en el interior en forma permanente haciendo difícil cada paso que se da en la vida, una desagradable mezcla de sensación de incapacidad y duda constante que marca a muchas personas desde temprana edad.

La temple emocional esta en la percepción que tenemos los seres humanos de nosotros mismos de nuestros recursos psicológicos (capacidades y habilidades) características físicas, cualidades personales, etc. También esta determinada por la evolución que hacemos de las exigencias que nos impone el medio en que nos desenvolvemos.

Una persona con baja autoestima, tendrá baja expectativas de auto competencia, enfrentara las situaciones de exigencia con temor o certeza de fracaso y si a todo se agrega el efecto de la ansiedad, el cuadro se complica mas “con ellas, la persona tiene conductas de evitación así no explora ni se expone al fracaso, manifiesta también conductas de inhibición, no se muestra, intenta pasar inadvertido y socialmente se vuelve retraído.

No es raro que la inseguridad sea uno de los males que mas nos atacan, los jóvenes deben hacer innumerables ajustes internos, mientras la familia reacciona a esto cambios echando mano a las reglas que les eran útiles en la etapa previa, Como normas rígidas o castigos, en la adolescencia cada uno esta evaluando lo logrado en la vida, probablemente habrá sentimientos de insatisfacción y frustración en una o mas áreas.

La forma en que nos vemos y nos proyectamos hacías el mundo exterior, incide en la construcción de la identidad, en vez de limitarnos a lamentarnos, debemos tomar la decisión de superar el problema, aprender a poner en énfasis en nuestras fortalezas y a pensar en forma positiva será un buen comienzo.

Todos tenemos virtudes y puntos fuertes y reconocerlos es básico, ya que ellos serán los pilares sobre los cuales pondremos cimentar una vida de logros y satisfacciones, hay que saber explotar las potencialidades que nos ayudaran a definirnos y a ganarnos el respeto de los demás y de nosotros mismos.

Y no tengamos miedo a ser diferentes a los demás, no pretendamos ser idénticos a amigos, ya que estos nos llevaba a desvalorizar el mayor tesoro que tenemos (nuestra individualidad) tenemos mucho por que estar orgullosos y allí están como prueba todo lo logrado y que hemos alcanzado hasta ahora.

“los pensamientos positivos conducen a acciones positivas y exitosas”